Este fin de semana por fin decidí ”hincar el diente” a un Sector del Barranco de Briestas que tenía en la cabeza desde hace mucho tiempo. Ya iba con la idea preconcebida de dedicar el día a buscar la forma de acceder al mismo, y con la ayuda de Yann y Rober primero, y luego de Ruymán, dejamos acabado el camino de subida a la parte a priori más atractiva.
Pero lo mejor de todo es que la realidad de este muro superó a las expectativas. La calidad de la roca excelente, la altura entre 15-30 metros, espacio para más de 40 vías sin saturar…, en definitiva, puedo asegurar que será uno de los mejores sectores de la Isla con diferencia.
Ya he echado el ojo a varias líneas justo donde finaliza el camino, y ante los presentes me reservé el equipamiento de algunas y Ruymán de otras… Pero todavía hay que seguir acondicionando los pies de vías.
Bueno, dejando de lado la euforia, un mensaje para los amantes del “por un/a ………, no pasa nada”.
Primero, el lugar lo encontramos impoluto, sin colillas, cartuchos, cáscaras “biodesagradables”, papel higiénico, etc. Esperemos siga igual. Y segundo, los almendreros que están debajo de las paredes con toda seguridad tienen dueño, y no sería de extrañar que las paredes más próximas también. Por esta circunstancia decidí acabar el camino un poco más abajo para evitar problemas o malos entendidos con los vecinos. Luego, cada cual ya sabrá lo que debe hacer.
Dicho esto, respeto, mucho respeto, y recordar que somos los últimos en llegar a este lugar, que luego pasa lo que pasa…






























































