Tras tres meses de inactividad probacada por una lesión en un dedo primero y después por un esguince de tobillo, el fin de semana pasada empecé otra vez a “medio entrenar”, puesto que todavía el tobillo me molesta como para poder cargar todo el peso sobre una presa sólo con el pie malo.
Me he comprado un bono en el rocódromo de Bratislava y ahí espero poder volver a recuperar lo perdido. El rocódromo está de puta madre, teniendo varias zonas para escalada en vertical (algunas de ellas de 15 metros de altura + varios metros extra de techo al final). Además tiene una zona exclusivamente para boulder, que es en la que se pueden entrenar las series. Veremos a ver si el entrenamiento indoor funciona y para finales de año se puede comprobar en Canarias…
Les dejo algunas fotos del roco





















