Y tras la visita al Barranco de la Madera, por fin llegó la hora de la “paella”.
Buena fue la respuesta a la convocatoria de “Paellada por un taladro”, buena fue la compañía y la sensaciónes al ver a un grupo de colegas reunidos en torno a un objetivo común, la escalada. Y es que con el paso de los años, eso de solo entrenar para apretar más, está quedando relegado a un segundo plano para algunos. En definitiva, escalar para disfrutar, sin estrés y sin obsesiones.
El vino, las lapas, las salchichas, las cervezas, la paella, los postres… todo fue perfecto, aunque echamos de menos a algunos como al “Godo”, al Ruinmán, a los bomberos, a los galgueros y sobre todo a Ricardo y Zuzana. Otra vez será.
Anita se encargó de sacar unas fotos, y como una imagen vale más que mil palabras, aquí les dejo algunas para desconsuelo de los ausentes.













marzo 15th, 2010 at 7:09 pm
Me alegro de que todo haya salido bien. Espero que además haya servido para poder “ajuntar” algo de dinero para lo del taladro.
La próxima vez a ver si cuadra cuanto estemos por ahí.
Saludos a todos desde estas gélidas tierras…