El pasado sabado tuve la suerte de volver al BARRANCO DEL CAPITAN, si si, con mayúsculas. Que afortunados somos algunos de poder disfrutar de semejante estado de salvajismo tan cerca de nuestra rutina diaria. Esta vez tocaba “acotejar” los anclajes que se ha ido comiendo el tiempo y el agua. Tambien tuve suerte de ir muy bien acompañado de otro verdadero amigo de lo auténtico, el incombustible David Garafía, de Llano Negro. Un pedazo de personaje con el que éstas labores se hacen de una manera diferente y todo queda prendido de buen rollo y tranquilidad. Tengo que decir que estuvimos 1 hora 50 minutos colgados en el salto de 150 metros, cambiando los anclajes desde la cabecera hasta la última reunión; Buscando los lugares idóneos para la instalación óptima de las argollas inox. y que pudieran quedar en sitios con pequeñas repisas. Cambiamos muchas ubicaciones originales que estaban en bloques muy dudosos y la tónica fue, en reuniones colgadas, reunión con cadena y argolla y a su derecha otra chapa con argolla, sobre todo pensando en futuras repeticiones con cordadas de más de tres personas. Y como más vale una imagen que mil palabras les dejo con las fotos de ese tremendo día.
- vista desde el nuevo mirador del indio
- cabecera 1º de 90 metros
- David empieza un rappel
- reunión bastante comoda
- logré sacarla. digna de ver
- saltos pequeños entre grandes
- 150 metros
- así quedaron algunas erres colgadas
- colocando reuniones
- increible cavoco
- plantas autoctonas
- otra en peligro de extincion





















