Acabamos de llegar de pasar dos días escalando a muerte en Sulov, la escuela más grande en número de vías de Eslovaquia. El tiempo nos ha pillado buenísimo y hemos podido disfrutar de dos intensos días de escalada, motivo por el cual hoy no me puedo ni mover…
La roca es en su gran mayoría arenisca bien compactada, por lo que es muy raro que se te suela romper algún canto. La escuela tiene en su mayoría vías de sexto y séptimo grado, y el equipmiento, pues va en la línea del equipamiento de aquí, es decir, primer seguro a 6 metros, segundo a 9 metros y de ahí para arriba cada metro y medio (excepto si hay un paso jodido, que lo alejan más – los muy cabritos…). Las vías suelen ser todas de entre 25 y 30 metros, habiendo varias de 2 y 3 largos equipadas en deportiva (en deportiva pero con el matiz anterior, claro). Los seguros son de calidad, siendo casi el 100% químicos de muy buen aspecto.
Bueno, con estas condiciones sólo nos quedaba ponernos a apretar al máximo, y lo hicimos. El primer día estuvimos adaptándonos a la roca y sólo probamos vías de hasta 6a+. El segundo día, ya lo dimos todo escalado las vías más representativas de la escuela: entre otras, un 6b+ técnico de 50 mts con una sección incial de 15 metros de ñapitas con sólo 2 seguros que te dejaba calentito. ¡Cayó a vista! También, junto a esta, varios 6a+ largos largos también (40, 45 metros) muy disfrutones.
La anécdota del día fue una vía que no figuraba en los croquis y que se suponía 5+, en la que me embarqué y tuve que apretar a muerte, resultando luego ser un 7/7+ (escala UIAA) que viene a ser en la escala francesa 6c; ¡fuerte vía más dura y nosotros que la estábamos haciendo para calentar!
Bueno, para resumir, que ha sido un mini viaje muy bueno y que trataremos de repetir. Fotos del viaje aquí




